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jueves, 3 de mayo de 2012

Dr. Ricardo Tapia, premio Heberto Castillo 2011.

Por Adriana Pliego

El pasado 7 de diciembre de 2011, se le otorgó al  Dr. Ricardo Tapia Ibargüengoytia, neurocientífico, investigador Emérito de la UNAM y del SNI, el Premio Heberto Castillo Martínez del ICyTDF. Dentro de su discurso de agradecimiento, tocó puntos de gran relevancia con respecto a la posición de la ciencia en México que quisiera destacar en este espacio:

" …El primero se refiere a insistir una vez más en la importancia de la ciencia para toda la sociedad: Se ha repetido hasta el cansancio, y demostrado con cifras que el porcentaje del PIB que un país destina a la actividad científica es directamente proporcional al progreso económico y social, así como- y en esto no se ha insistido lo suficiente- a una mayor y mejor cultura y educación de diversos grupos sociales, en especial de los jóvenes. "

Existe una idea errónea que los adelantos científicos van de la mano con la cantidad de presupuesto que un país tiene para derrochar, como si se tratara de un lujo. El desarrollo de ciencia y tecnología tiene un lugar dentro de la sociedad y este es proporcionar el conocimiento suficiente y las herramientas necesarias que aporten soluciones para afrontar todas sus contrariedades. México destina 0.4 % del PIB con lo cual peligra, como lo mencionó Julio Frenk Mora en el UNIVERSAL en febrero del año pasado,  en quedar dependiente del conocimiento que generan otras naciones. ¿Aún peligra o ya es totalmente dependiente? Este porcentaje lo coloca en el penúltimo lugar en Gasto en Investigación y Desarrollo de los países de la OCDE.



"…La necesidad de que los gobernantes, los legisladores y en general todas las autoridades públicas que tienen el poder y cuyas decisiones afectan directamente a toda la sociedad, se informen, consulten y analicen, conjuntamente con la comunidad científica, los conocimientos sobre el tema. Sólo así, me parece, podrán los gobernantes realizar exitosamente obras públicas que generen beneficios tangibles, que superen los inevitables efectos colaterales perjudiciales, cuando se trata de construir vitalidades, racionalizar el uso de energía, diseñar y aplicar programas de salud, eliminar desechos, suministrar agua potable, establecer medios de transporte masivo, etc."

Dos de los tres candidatos más importantes a la Presidencia de México para las elecciones del  2012 proponen aumentar el PIB destinado a Ciencia y Tecnología a 1%, el mínimo recomendado.


"…Una sociedad que antepone sus creencias religiosas o sus dogmas políticos al conocimiento científico es una sociedad paralizada, detenida en el siglo pasado , si no es que en la Edad Media."

No obstante el poco interés que los gobernantes presentan ante el tema de Ciencia y Tecnología, el panorama se ennegrece con la Reforma ya aprobada por la Cámara de Diputados el pasado 15 de Diciembre, el cual le proporciona más privilegios a la Iglesia Católica, otorgándole el derecho de impartir clases de religión en escuelas públicas y permitiendo que los dirigentes religiosos ejerzan cargos públicos. En mi opinión, esta Reforma añade un retroceso de mil años al ya conocido rezago en Educación que nos separa del resto de las naciones del primer mundo. 



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